sábado


Hoy parece que el frío es más frío y el gris más gris. Me encuentro a mi misma intentando encontrarte en las profundidades de tu mirada perdida, y me doy cuenta de que ni el sonido de tu risa recuerdo ya. Y vuelvo al mundo dividido. Por un lado sólo quiero cerrar los ojos y que termine ya. Poder decir márchate, no vale la pena que sigas aquí si ya no eres ni una sombra de lo que fuiste. Por otro el egoísmo me lo impide, porque mi única realidad es que me aterra perder el último lazo con el pasado, tengo miedo de decir adiós y que sea para siempre. Siempre el mismo nudo, las mismas ganas de abandonar y refugiarme bajo tus mantas como antes, cuando todo parecía tan sencillo como tostar pan. Coge mi mano una última vez, aunque te marches, no quiero que sea una despedida.


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