domingo
Y el fuego nos consumió. Es lo que pasa cuando tientas a la suerte una y otra vez. Ahora, en este punto, no podría decir si valió la pena o no. En este punto no puedo asegurar que todo lo pasado tenga su recompensa a largo plazo, o que haya aprendido algo. Miento. Sí, he aprendido. He aprendido a valorar cada segundo que tuvimos y dejamos escapar. A exprimir cada idea y saborear cada sonrisa. Una noche es poco para decirte todo lo que querría decirte. Aunque tuviera que creer que lo imposible no significa nada para nosotros el silencio seguiría gritándome lo contrario. Dime si puedes levantarme y convertir las cenizas en fuego porque me he convertido en algo que ni las palabras pueden expresar... o mejor déjalo, ya me has demostrado suficientes cosas por esta noche.
viernes
Puestos a decir incoherencias, las diré. Babosas, pijamas, estrellas y caracoles. Casas, tierra, agujeros, medusas y papiroflexia. Pretéritos, camas, estrellas, ron y silla. Es el momento de contar todas esas cosas que se quedaron en el tintero pero que ya carecen de sentido, así pues... árbol, nube, farola, coche, flores. Vamos, di lo primero que se te pase por la cabeza, que es lo que está de moda. Jamás podrán decir nada que te haga daño, porque tus debilidades te pertencen. Serán solo palabras al viento que lucharán contra la corriente para alcanzarte.
martes
Cierra los ojos.Vacía la mente.Ven.Búscame en el silencio de tus pensamientos, a la izquierda de tus sentimientos, siempre en el lado contrario de lo que debes hacer.Bailame la noche entera, que el ritmo de la música te invada y silencie los rugidos de voces lejanas que no tienen credibilidad cuando tus manos me tocan. Un paso más,otro,otro,otro,otro.Míranos, con que facilidad ya estamos más cerca del paraíso. Dime cuántas veces estuvimos allí y cuántas veces la maldita manzana nos hizo salir. No, soy injusta. La realidad es que una triste manzana no tiene nada que ver con nuestras propias tentaciones, esas que son tan difíciles de controlar cuando estas cerca de mi, y que nos niegan un lugar en el Edén.Pero bueno, de que nos sirve un paraíso si no lo podemos compartir, ¿verdad?
viernes
Las palabras se me escapan como agua entre los límites de mi imprudencia y tu consciencia. Dime como quieres que sea y te diré por qué es una buena idea dejarse llevar por la corriente, aunque las rocas sigan igual de afiladas que siempre. Te encuentro en cada canción y te pierdo en cada recuerdo de esos que me atenazan el corazón. Sonrío, mientras recuerdo tus intentos fallidos de introducirme en un mundo que nunca fue para mi y en las ilusiones que se consumieron con la rapidez de mis dudas recubiertas de queroseno. Pero no duele, ya no. He aprendido que los sueños, por mucho que nos empeñemos en lo contrario, no son vinculantes con la realidad y que la Luna no está hecha de queso. Claro que tu eso ya lo sabías.
jueves
- ¿Qué te pasa?
- Es solo que a veces me siento tan solo...¿así como voy a ser feliz?
- Ah, ¿solo eso?
- ¿SOLO eso?
- Todos nos sentimos solos, cariño. Es una cuestión intrínseca del ser humano, apenas nos rozamos con los demás y ya volvemos a estar solos. Creemos que la felicidad se esconde en esos momentos que salen en las películas baratas. Atardeceres eternos y lunas que hacen palidecer al sol, nos hacen anhelar sentir algo así, algo en lo que poder controlar los detalles y los planos, dejando de lado la magia de lo espontáneo, de esos momentos robados que hacen increíble lo inesperado. Sí, todos nos sentimos solos en algún momento, y eso no tiene que ser malo. La soledad te da una perspectiva que en compañía no consigues. Te hace valorar lo que conseguiste y no supiste conservar, o lo que quizá nunca tuviste y desesperas por tener. Acostúmbrate a esa sensación porque, junto al miedo, te acompañará casi durante cada instante de tu vida. Mi consejo viene de la experiencia, y por ello te digo, atesora cada segundo en el que no te sientas solo, cada persona que te ayude a ello en el camino, aunque luego se pierdan. Porque, aunque al final del día la soledad volverá, el recuerdo de esos tesoros la atenúan de una forma casi milagrosa.
Mi final es para ti que me lees y me pides que te recuerde mientras estoy aquí, todos los TE QUIERO y las GRACIAS del mundo se quedan pocas para expresar todo lo que te debo. (Con esto si te puedes identificar)
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