lunes

Antinatural. Solo digo que aquí hay algo que está mal, algo que no encaja, que falla. Como la lluvia en junio o un fuego que no quema. Antinatural como que aun busque sentir unas manos en mi espalda que sé de sobra que no van a estar, o que no te importen cada una de mis sonrisas. Antinatural como que las flores broten en la piedra, que los pájaros improvisen nidos con aros de metal o como tratar de parar un rayo con una cuchara de madera. Es esa sensación en la boca del estómago la que hace que cada día me pregunte por qué maldito azar del destino estoy aun aquí. Por qué no he salido corriendo cuando me sobran motivos, qué me mantiene anclada a este suelo de cristal. Sueños dentro de bolsitas de té que van a la deriva de tus emociones y de frente contra los muros de mi inconsciencia. Te propongo un trato. Prometo dejarte marchar si tu prometes echarme de menos...Todavía no sé a quien pretendo engañar.
-Solo podemos ser quienes somos, ni más ni menos. Soy alguien corriente y la gente corriente sienten miedo todo el tiempo. ¿No lo sabías? Tenemos miedo del tiempo, de los hombres poderosos, de la noche y de los monstruos que acechan en la oscuridad, tenemos miedo de envejecer y de morir. A veces, incluso tenemos miedo de vivir. La gente corriente siente temor casi cada momento de su vida.
- ¿Y como podéis soportarlo?
- ¿Acaso tenemos alternativa? El miedo forma parte de la vida y ésta es la única vida que tenemos. Te acostumbrarás; una vez que te vistes con él una mañana, ya no lo notas más. A veces reírse ayuda..., al menos un poco.
-¿Reírse?
- Demuestra al temor que tú sabes que está ahí, pero que, de todas maneras, seguirás adelante y harás o que tengas que hacer.

viernes


Viejas palabras que resumen nuevos conflictos. Porque me he dado cuenta de que caminamos en círculos, condenados a revivir viejos errores escondidos tras nuevas caras, viejos temores que se ocultan en nuevas situaciones. Pues yo, me salgo del círculo. Cuidado con las palabras, porque son como el viento que llega muy lejos y, cuando cobra fuerza, destrozan todo lo que encuentra a su paso.

Cada noche inventaba una nueva historia. Cada noche imaginaba que eras mi príncipe y me venías a buscar.Yo me hacía la dura, te decía que no te necesitaba y me daba la vuelta.Cada noche tu me perseguías, me agarrabas del brazo y me obligabas a mirarte.Cada noche me decías que me querías,que estabas harto de vivir sin mi.Con unos besos que no sentías, con unos brazos que por mucho que te abrazaran no eran los que necesitabas.Cada noche me besabas y yo me apartaba.Cada noche me volvías a besar y lo hacías hasta que te respondía.Cada noche me mirabas a los ojos y en ellos veía que de verdad me querías, pero hasta en mis fantasías tengo miedo de quererte, miedo de necesitarte,de no saber que hacer si te alejas.Cada noche luchabas por mi, y yo quería que lucharas por mi.Cada noche conseguías que me rindiera ante ti, que olvidara todo y solo quisiera estar contigo.Pero el sueño siempre me vencía y cuando me quería dar cuenta ya era de día y mi fantasía no parece tan real. Y es que en la realidad no me vienes a buscar,ni me obligas a mirarte.En la realidad no luchaste por mi.
Recuérdame en las cosas que nunca te dije, en los momentos que nunca vivimos. En las noches capitalinas frente a un puerto en el que los barcos hace tiempo dejaron de pasar. Harta de repetir que las casualidades te encuentran aunque te escondas tras las cortinas. Silencios que hablan más que las palabras cuando hay poco que decir. Tantas cosas que contar y mi maldita mente sigue en blanco. Bueno, nadie dijo que esto fuera fácil. Sonreir y seguir adelante es lo que resta, ser valiente aunque los nudos de garganta te obliguen a aclarar la voz. Todo saldrá bien, lo prometo. Solo tienes que respirar hondo, cerrar los ojos y empezar a bailar mientras el sol aun brille.



domingo


Sombras que reflejan la verdad, que hacen que lo realidad supere a la ficción cada vez que enciendes la luz. Porque cada uno escoge su camino, el mío quiero que sea con esas personas que me hacen sonreir. Esas que te mandan un mensaje en mitad de la noche solo para decirte que te quieren y que no te preocupes por nada, que hacen lo imposible por sorprenderte y que viajan miles de kilómetros sólo para darte un abrazo, que no te hacen caso cuando dices que no te gustan las sorpresas. Esas a las que entiendes con una mirada y que no necesitan más explicación. Que te obligan a confiar y a admitir cosas que ni ante ti misma aceptas. Esas que conocen tus estados de ánimo y debilidades, esas que te hacen querer ser mejor persona para merecerlas. A ellas.. TODO es poco.