domingo

Y el frío no llega. No se donde se quedó, pero en algún lugar tiene que estar. Puede que entre tus pies o enredado entre tu pelo. O quizás, y solo quizás, entre tus silencios y mis manías de alejarme. Puede que se quedara entre tus idas y venidas o entre mis cambios de humor tan predecibles como la lluvia en agosto. No es justo, que entre arrasando con todo, derribando barreras y haciéndose indispensable para luego simplemente desaparecer. No es justo que cada noche tenga que buscarlo entre mis palmas porque ya no se donde puede estar. No es justo que se haya ido sin si quiera decir adiós, sin un motivo aparente, sin una razón. Vaya, quizá lo mejor sea desaparecer un rato, a ver si así encuentro el momento en el que dejé de hablar del frío y empecé a hablar de ti.

martes

A ver como te explico la situación. Todos tenemos nuestros secretos, espero que no me culpes por ello, quizá algún día te cuente los míos. De resto aquí solo quedo yo, sin trampa ni cartón intentando recuperar el equilibrio que se me perdió entre tus brazos una tarde de primavera. Y para mi asombro, lo consigo. Todo es cuestión de perspectiva, de saber mirar, de no obsesionarse. Parece fácil, que ironía que la realidad sea tan distinta. Pero hoy pinta algo de optimismo, todo eso de que, aunque las nubes lo tapen, el sol sigue ahí y de que lo mejor está por llegar. Hoy pinta algo así como ser feliz, pase lo que pase y a pesar de todo. Hoy pinta echarte un poquito menos en falta y quererme un poco más. Hoy pinta una tarde de lluvia calurosa. Vaya, bienvenida, te he echado tanto de menos...
Gracias, por siempre devolverme la inspiración. PS(L)

miércoles

A veces creo que todo esto ha perdido completamente el sentido. Conoces esa sensación de no saber que estas haciendo, hacia donde te están llevando tus pasos. Sabes de lo que hablo, de mirar sin ver, de oir sin escuchar. Muchas veces te has visto ahí, como yo, como todos, tratando de descifrar como seguir, como avanzar. Y estás en el aire de tus pensamientos, a la deriva de tus sentimientos a la izquierda de lo que te manda la razón y a la derecha del corazón. A veces creo que todo esto no es más que un sueño en el que el sur se interpone siempre en el camino del norte. Las estrellas hoy marcan un rumbo diferente, que raro, una vez alguien me dijo que siempre marcaban el mismo.

jueves

Ésta vez no te invitaré a entrar, ésta vez, seré más fuerte. Ésta vez no volverás a hacerme daño, ésta vez te quedas en la puerta. Porque no ha sido una vez, han sido muchas las que me has hecho dar marcha atrás, muchas las que has conseguido que el temor me paralizara. Simplemente por el miedo a equivocarnos, por el miedo a no ser suficiente. Hoy, querido Pasado, te quedas al margen. No puedo ser injusta, quizás si otras veces has aparecido ha sido por mi inconsciencia de tratar de buscar respuestas entre tus líneas, de enredarme entre tus consejos hilados con pinceladas de verdades que se disfrazan de universales. Sí, debo aprender de ti, de acuerdo, no lo niego. Pero, esta vez, lo haré sin caer en el error de creer que todas las situaciones son iguales. Las comparaciones son odiosas y, en casi todos los casos, innecesarias. Olvidando el pasado sólo consigues cometer los mismos errores en el futuro pero, ciñéndote a él, también. No dejar que los fantasmas de un pasado doloroso nublen, con sus consejos a media voz, las oportunidades que ofrece el presente, ésa es la cuestión.

lunes


A ti, que nunca te he dedicado nada. A ti, que estas en mi vida desde el minuto 0. A ti, que ya no eres amiga, ni prima, sino mi hermana. Son demasiadas cosas, demasiados recuerdos para recopilarlos todos en un simple texto de cumpleaños, pero sabes de sobra de lo que hablo. Hablo de días enteros, de meses, de años completos. Hablo de crecer, de descubrir y de perdernos para luego encontrarnos. Hablo de conciertos y playas, de tantos cumpleaños juntas, de tantos secretos compartidos. Hablo de meses sin hablar y días de hacerlo como si hubiera sido ayer. Hablo de ti. Una persona tan especial como increíble. Me maravillo de mirar a mi alrededor y encontrarte siempre, a pesar del tiempo, a pesar de todo. Cada año que pasa es un año más en el que me doy cuenta que todo es posible contigo, que un para siempre no es demasiado tiempo y me alegro de poder decir, 'Ah, ¿Ari? ella no es mi amiga, es mi familia'. Porque conoces lo importante, conoces lo esencial. No siempre nos vemos, pero siempre estamos.
 Muchas felicidades, te quiero.