martes
Es curioso como las personas entran en tu vida. Un día te dicen que te van a presentar a alguien, y piensas, ni de coña me va a caer bien.Qué irónico que esta persona haya llegado a significar tanto en mi vida. Puede que no la conozca desde hace 8 años, por decir una cifra, pero en estos dos años ha llegado a significar tanto que aun estando a 2.236 km de distancia sé que con solo descolgar el teléfono ella estará ahí.Tiene esa fachada de fuerza y determinación que tanto me fascina en las personas, aunque solo es eso, pura fachada. Cuando la conoces te das cuenta de lo mucho que le afectan las cosas, las palabras. Ella, de sonrisa fácil y abrazo pronto.Ella, que un momento se mete contigo y al siguiente te suelta un te quiero sin palabras parece no darse cuenta de lo mucho que vale y de todas los caminos que su carácter le abre.Podría describirla con todos los adjetivos del mundo, mimosa, cabezota, inteligente, risueña, extrovertida, distraída, incluso en ocasiones algo gafe y dispuesta a ayudar a cualquiera, aunque no sepa si esa persona vale la pena o no.Si, puede que no la conozca de toda la vida, pero dos años son más que suficientes para darse cuenta de todo lo que tiene que ofrecer.Seguramente se me olvidan mil y unas cosas por decir, pero todas ellas se pueden resumir en un te quiero y en un no te preocupes que todo va a ir bien.
Hoy será el comienzo de mi nueva vida, hoy todo va a cambiar.Cuántas veces lo he dicho y cuántas veces ha sido verdad.Porque es muy fácil decirlo, a fin de cuentas las palabras son sólo eso, palabras.El cambio llega con la actitud, o eso es lo que suelen decir.Pues bien, mi actitud ha cambiado, lo intento de verdad así que estoy preparada.No sé muy bien a donde voy, sólo espero que el camino valga la pena.
sábado

No quiero volver a jugar a este juego, ya la primera vez me destrozó. No quiero caer en la rutina de esperar a que saques tu ases, no quiero hacerlo.Quiero dejar de escuchar, aunque solo sea por un segundo. Cerrar los ojos y sólo pensar en mis cartas, en mis opciones, pero en mi cabeza no paran de resonar los ecos de una traición a medias.No puedo evitar oír el sonido de mi yo más cínico repitiendo una y otra vez ese 'te lo dije' que se clava en el alma y me deja de rodillas luchando por respirar. Ahora, las cartas están echadas, las caretas han caído y las sonrisas se han evaporado, ahora me toca mover y te prometo que será algo que recordarás toda tu vida.
jueves
Echo en falta algo y no sé el que. Cada mañana me despierto con la sensación de que debería estar en otro lugar, en otra piel. Hago las cosas como un autómata, con la mente en otro sitio al que mi consciente no puede llegar por mucho que lo intente. No sé si será el calor del verano, el sonido de los grillos o las luciérnagas que ni en invierno me abandonan, pero tengo la sensación de que algo grande espera a que me decida a saltar. El problema es que no sé hacia donde ir. Muchas veces me pregunto si el resto del mundo tiene la misma sensación de pérdida con la que me acuesto cada noche, como si todo girara en torno a algo que no esta, o que no llega. De lo único de lo que estoy segura, es que el borde se acerca cada vez más, y aun no sé si estoy preparada para volar.
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